Doctor… ¿cuánto me queda?

romantic path to sand beach at sunset

No recordaba cómo había cruzado los pasillos hasta alcanzar la puerta del hospital.

Ahora, frente a las escaleras, notaba que sus rodillas no sostendrían el peso de su cuerpo…ni el de sus pensamientos.

Sólo unos minutos antes la sala se había vuelto irreconocible, la voz del médico resonaba en su cabeza a miles de kilómetros en el despertar de un mal sueño.

Era el mes de Enero, el aire frío le devolvió a la realidad por un instante. El sol seguía brillando y la gente paseaba arriba y abajo como cuando entró, pero ahora todo le resultaba extraño. Ahora una sucesión de imágenes mudas en tonos grises se reproducían ante un observador fuera de plano.

¿Cómo podía pesarle tanto el cuerpo cuando ni siquiera lo sentía, flotando por calles sin nombre y sin rumbo?

Empezó a pensar atropellada y torpemente en las personas que le querían y le conocían, ¿cómo iba a explicar que…?

Se sentó en un banco y observó las flores recién plantadas en las jardineras. Le maravilló observar sus colores vivos, sus hojas perfectas y cómo se movían acariciadas por el aire fresco. Descubrió que las piedras y la tierra que pisaba seguirían estando ahí,  bajo la sucesión de otros muchos pies  y cambiando sus formas mucho después de que él se hubiera ido.

Una jardinera tendría más vida que él en poco tiempo…y rompió a llorar, agradeciendo esa primera emoción que por fin sentía desde hacía unas horas.

Justo en ése preciso instante entendió el sentido de su vida y de todas las vidas que pasaron por la suya.

El atrezzo permanece o va cambiando en una obra, pero la función la realizan los actores, y él era el actor de la obra de su vida.

La vida le miró a los ojos y le reclamó: ¿señor, nos devuelve la pelota?

Sintió unas irrefrenables ganas de jugar al balón, y lo hizo.

Volvía a sentir su cuerpo, como nunca antes lo había sentido. Corrió, rió, se cansó y gritó más que esos niños.

Durmió abrazado a su miedo muchas noches y otras esperaba desvelado el regalo de un nuevo amanecer para responderle a su pregunta:

¿Cómo quieres vivir hoy?

P.D.: Mi admiración y cariño a todas aquellas personas que quiero y anónimas que nos enseñan cada día el sentido de la vida.


Comentar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s